jueves, julio 09, 2009

No dejar pasar las oportunidades

El domingo pasado Roger Federer logró un triple triunfo. Ganó por sexta ocasión el torneo de Wimbledon, recuperó el primer lugar del ranking de los tenistas profesionales y se convirtió en el jugador con mayores triunfos de torneos de Grand Slam en la historia.

La hazaña hubiera sido visto como improbable apenas hace un año, cuando Federer perdió el liderazgo en el ranking y parecía no poder derrotar a su gran oponente, Rafael Nadal.

Pero los verdaderos campeones son los que aprenden más de las derrotas que de los triunfos. Quien sólo sabe ganar, quien se desespera al perder, quien tira la toalla ante las dificultades está condenado al fracaso a pesar de todos los logros que haya obtenido.

El ejemplo de Federer podría ser muy útil para el presidente Calderón. Él también se la jugó el domingo, pero a diferencia del tenista, sí perdió y fuerte. En dos meses será el presidente de México con menor número de diputados de su partido en toda la historia. Además de los problemas que ya estaba enfrentando, ahora le toca lidiar con gobernadores opositores empoderados y confiados de poder movilizar a la ciudadanía. Y por si fuera poco, al interior de su propio partido hay descomposición y críticas, como la que ha publicado el boquiflojo de Vicente Fox, siempre tan inoportuno para hacer declaraciones no pensadas y sin tino.

Ante ese escenario, Felipe Calderón parece tener solamente dos alternativas. La primera es no hacer nada, nadar de muertito y seguir como si las cosas siguieran igual. Esto creará un vacío de poder aún mayor, con consecuencias poco favorables para el país y una inacción política mayúscula, con un poder legislativo revuelto y un presidente encerrado en su oficina, ambos aventándose dardos y culpándose mutuamente del desorden.

La segunda opción es enfrentar cabalmente el nuevo escenario. Tragarse el orgullo y corregir todo lo que sea necesario. Negociar, y en algunos casos plegarse, a lo que sugiera el nuevo Congreso. Exigir cosas a cambio. Trabajar conjuntamente por tener el mejor término de sexenio posible.

Hoy Calderón no tiene nada que perder y todo por ganar. Puede estar seguro que entregará la banda presidencial a una persona de un partido que no es el suyo. En sus manos está que lo haga correctamente o en un escenario de crisis mayor y casi guerra civil.

Ojalá el presidente haya visto a Federer. A todos nos conviene que aprenda la lección.

lunes, julio 06, 2009

Y cuando despertamos...

Luego de las sorpresas de las elecciones federales y locales de ayer, seguramente habrá una gran cantidad de interpretaciones para tratar de explicar qué ha causado el nuevo apoyo al PRI, que desde hace un par de décadas había sufrido una consistente disminución en sus tasas de votantes.

Una pregunta escencial es si el triunfo del tricolor es más por los esfuerzos propios o por las torpezas de la competencia. A Beatriz Paredes no se le pueden escatimar méritos por refrendar lo que ha sido la tónica de su paso por la presidencia del partido: recuperación de votos y de plazas que hace unos años repudiaron al PRI. Pero ella misma dijo que lo de ayer confirma que los ciudadanos estamos cansados de campañas de ataques, como la que hizo el ahora expresidente del PAN.

Tampoco se le podrá restar importancia al papel de los gobernadores priistas, que apoyaron por todos los medios, algunos lícitos otros no tanto, la campaña de su partido. Si la consigna fue dominar la elección y recuperar posiciones lo lograron ampliamente.

La gran interrogante es si en verdad podemos creer el slogan del PRI que promete conservar la experiencia, pero con una nueva actitud. ¿Es cierto que los dinosaurios pueden volverse ágiles? Por lo pronto, ayer en la noche ha empezado de facto la carrera para el 2012, cuando a toda costa el partido buscará reconquistar la presidencia.

Mientras tanto, ojalá su nueva posición mayoritaria en el Congreso los haga conscientes de la urgente necesidad de que el poder legislativo trabaje de veras por sacar el país adelante.

viernes, junio 26, 2009

Sad is to live in solitude

Quincy Jones le puso un sobrenombre: Magic.

Su efecto era en verdad mágico, de todos tipos. Hizo magia al revolucionar la canción y el baile pop, al innovar fusionando estilos y avanzar varias, quizá decenas de modas y tendencias en todos los medios de expresión que tuvo a su alcance.

Su mayor éxito comercial fue Thriller, que sigue siendo el album más vendido en la historia de la música grabada, y que seguramente aumentará sus marcas en estos días. Pero para mi gusto su mejor contribución a la música popular fue Off the Wall, el cierre de una época y el inicio de otra en la que la fusión de jazz, pop y rock se volvió común. Sólo hay que ver los créditos de todos los que participaron en esa grabación épica, comandados por Quincy Jones como productor.

Pero también Michael Jackson tuvo a la magia negra de su lado (y no por su raza, que tanto le preocupó ocultar). Empezando por un padre golpeador y capitalizador del éxito de sus talentosos hijos, sufriendo complejos enormes en medio de la mayor atención pública posible, desarrollando traumas y perversiones inconfesables.

Hoy, al leer varios de los recuentos de esta vida tan agraciada y tan rota a la vez, se recuerda la frase de la canción de Jobim: sad is to live in solitude. También morir en soledad, como parece que le sucedió a Michael Jackson en su enorme mansión californiana.

jueves, junio 25, 2009

El ángel de una generación

Fui uno de los millones de adolescentes que tuvieron este poster en su cuarto para deleitarse con esa sonrisa amplia, la cabellera única y la sensualidad apenas revelada en un traje de baño común y corriente, portado por una mujer nada común y corriente.

La foto, verdadera belleza natural, impactaba por su sencillez y casi falta de preparación (¿que es ese fondo tipo sarape de Saltillo?) Además, por la época, podemos suponer que no fue objeto de la ahora obligada manipulación con paintbrush y demás parafernalia.

Hoy, nos entera la inmediatez de la Red, se ha ido esta mujer que contribuyó a hacer agradable la juventud a toda una generación.

¡Hola Ola!



El 28 de mayo pasado, Google presentó a sus geeks internos el prototipo de su nuevo desarrollo: Google Wave.


El artificio, creado por los hermanos que concibieron el Google Maps pretende ser una innovación de trascendencia mayor. Se trata de una aplicación que permita darle una salida eficaz y creativa para las tres preocupaciones de las que partieron sus inventores (los insights del consumidor que dieron pie al proceso):


- ¿Por qué tenemos que tener líneas divisorias entre los distintos tipos de comunicación digital que empleamos: correo electrónico versus chat, o conversaciones versus documentos?
- ¿Podría haber solamente un modelo de comunicación que en un continuo ininterrumpido conjugara todos los sistemas de intercambio que usamos en la red hoy?
- ¿Qué tal si buscamos diseñar un sistema de comunicación que aproveche las capacidades actuales de la computación, en lugar de imitar formatos tradicionales no electrónicos?


La respuesta a estas interrogantes es crear “Olas” integradas tanto por conversaciones como por documentos, para que dos o más personas puedan comunicarse interactiva y simultáneamente intercambiando y manipulando diferentes formatos de elementos: texto enriquecido, fotos, videos, mapas y demás.


Estas olas, pues, son como juntar en una misma plataforma al correo electrónico, facebook, messenger y wiki. Además, por si fuera poco, la aplicación incluirá capacidades refinadas de corrección gramatical y ortográfica, al tiempo que traducción automática en 40 idiomas, entre otras utilerías.


Si todo sale como se quiere, la Ola de Google sustituirá el protocolo de comunicación con base en correo electrónico que hemos usado desde hace 40 años.


Para quien quiera, como yo, apuntarse en la lista de espera del Google Wave: http://wave.google.com/

domingo, junio 14, 2009

In memoriam Kenny Rankin

Al estar buscando música para descargar en emusic.com, me enteré de que, lamentablemente, ha muerto Kenny Rankin.

Rankin fue uno de los mejores vocalistas-guitarristas de las últimas cuatro décadas, aunque no tuvo la fama pública que lo acreditara. Tanto su voz como su toque de las cuerdas era diáfano, sencillo, relajante y conmovedor.

Además, fue precursor de fusionar géneros de canción antes divorciados: pop, jazz, rock, brasileño, blues. Lo que despues sería práctica común, tuvo en él un inicio sorprendente y agradable. ¿Quíen si no él hubiera podido lograr una versión del hito de Miles Davis Round Midnight con un corte rítmico caribeño?

Sus admiradores disfrutamos esos malabares del estilo. Hay que recordar que al ser inducido al salón de la fama del rock, un músico que apreciaba a Rankin lo eligió, entre decenas de opciones, para cantar una composición de su autoría. La canción es Blackbird y el homenajeado era Paul McCartney. Esta es la versión que circula en YouTube de la canción, acompañada de viñetas visuales alusivas al antiracismo que inspiró a McCartney:

domingo, junio 07, 2009

Historia deportiva / histeria deportiva

Hoy 7 de junio de 2009, Roger Federer ha hecho historia. Ingresa al selecto grupo de jugadores que han ganado los cuatro torneos principales del circuito; empata el record de más campeonatos ganados de Grand Slam. Para algunos expertos, incluyendo a quien le ganó en la final de Paris, Federer es ahora el mejor tenista de todos los tiempos.

Ayer 6 de junio de 2009, la Selección Mexicana de Futbol causó histeria. Volvió a perder un partido oficial y pone en riesgo su participación en el campeonato mundial de 2010. Para algunos, este equipo es el peor de todos los tiempos.

Por ganar el campeonato en París, Roger Federer se lleva una bolsa de un poco más de un millón de Euros. Es mucho dinero, pero hay que considerar que para obtenerlo tuvo que hacer un esfuerzo extraordinario jugando cada tercer día durante dos semanas. Esa cantidad, por otra parte, es similar al ingreso por temporada de varios de los jugadores de futbol que perdieron ayer en El Salvador.

¿Quién merece más el título de atleta? Un tenista que tiene que jugar solo, siete partidos de mínimo tres horas de duración a lo largo de dos semanas. O un futbolista, que juega en equipo con otros diez compañeros, en un juego de 90 minutos con un descanso intermedio, luego de un período de descanso y entrenamiento de varias semanas.

Claramente hay actividades sobrevaloradas. El futbol es una de ellas. El tenis no.